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viernes, 8 de marzo de 2019

MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO - CUARESMA 2019

 



Queridos hermanos y hermanas:

Cada año, a través de la Madre Iglesia, Dios «concede a sus hijos anhelar, con el gozo de habernos purificado, la solemnidad de la Pascua, para que […] por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios» (Prefacio I de Cuaresma). De este modo podemos caminar, de Pascua en Pascua, hacia el cumplimiento de aquella salvación que ya hemos recibido gracias al misterio pascual de Cristo: «Pues hemos sido salvados en esperanza» (Rm 8,24). Este misterio de salvación, que ya obra en nosotros durante la vida terrena, es un proceso dinámico que incluye también a la historia y a toda la creación. San Pablo llega a decir: «La creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios» (Rm 8,19). Desde esta perspectiva querría sugerir algunos puntos de reflexión, que acompañen nuestro camino de conversión en la próxima Cuaresma.


1. La redención de la creación
La celebración del Triduo Pascual de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, culmen del año litúrgico, nos llama una y otra vez a vivir un itinerario de preparación, conscientes de que ser conformes a Cristo (cf. Rm 8,29) es un don inestimable de la misericordia de Dios.

Si el hombre vive como hijo de Dios, si vive como persona redimida, que se deja llevar por el Espíritu Santo (cf. Rm 8,14), y sabe reconocer y poner en práctica la ley de Dios, comenzando por la que está inscrita en su corazón y en la naturaleza, beneficia también a la creación, cooperando en su redención. Por esto, la creación —dice san Pablo— desea ardientemente que se manifiesten los hijos de Dios, es decir, que cuantos gozan de la gracia del misterio pascual de Jesús disfruten plenamente de sus frutos, destinados a alcanzar su maduración completa en la redención del mismo cuerpo humano. Cuando la caridad de Cristo transfigura la vida de los santos —espíritu, alma y cuerpo—, estos alaban a Dios y, con la oración, la contemplación y el arte hacen partícipes de ello también a las criaturas, como demuestra de forma admirable el “Cántico del hermano sol” de san Francisco de Asís (cf. Enc. Laudato si’, 87). Sin embargo, en este mundo la armonía generada por la redención está amenazada, hoy y siempre, por la fuerza negativa del pecado y de la muerte.


2. La fuerza destructiva del pecado
Efectivamente, cuando no vivimos como hijos de Dios, a menudo tenemos comportamientos destructivos hacia el prójimo y las demás criaturas —y también hacia nosotros mismos—, al considerar, más o menos conscientemente, que podemos usarlos como nos plazca. Entonces, domina la intemperancia y eso lleva a un estilo de vida que viola los límites que nuestra condición humana y la naturaleza nos piden respetar, y se siguen los deseos incontrolados que en el libro de la Sabiduría se atribuyen a los impíos, o sea a quienes no tienen a Dios como punto de referencia de sus acciones, ni una esperanza para el futuro (cf. 2,1-11). Si no anhelamos continuamente la Pascua, si no vivimos en el horizonte de la Resurrección, está claro que la lógica del todo y ya, del tener cada vez más acaba por imponerse.
Como sabemos, la causa de todo mal es el pecado, que desde su aparición entre los hombres interrumpió la comunión con Dios, con los demás y con la creación, a la cual estamos vinculados ante todo mediante nuestro cuerpo. El hecho de que se haya roto la comunión con Dios, también ha dañado la relación armoniosa de los seres humanos con el ambiente en el que están llamados a vivir, de manera que el jardín se ha transformado en un desierto (cf. Gn 3,17-18). Se trata del pecado que lleva al hombre a considerarse el dios de la creación, a sentirse su dueño absoluto y a no usarla para el fin deseado por el Creador, sino para su propio interés, en detrimento de las criaturas y de los demás.
Cuando se abandona la ley de Dios, la ley del amor, acaba triunfando la ley del más fuerte sobre el más débil. El pecado que anida en el corazón del hombre (cf. Mc 7,20-23) —y se manifiesta como avidez, afán por un bienestar desmedido, desinterés por el bien de los demás y a menudo también por el propio— lleva a la explotación de la creación, de las personas y del medio ambiente, según la codicia insaciable que considera todo deseo como un derecho y que antes o después acabará por destruir incluso a quien vive bajo su dominio.


3. La fuerza regeneradora del arrepentimiento y del perdón
Por esto, la creación tiene la irrefrenable necesidad de que se manifiesten los hijos de Dios, aquellos que se han convertido en una “nueva creación”: «Si alguno está en Cristo, es una criatura nueva. Lo viejo ha pasado, ha comenzado lo nuevo» (2 Co5,17). En efecto, manifestándose, también la creación puede “celebrar la Pascua”: abrirse a los cielos nuevos y a la tierra nueva (cf. Ap 21,1). Y el camino hacia la Pascua nos llama precisamente a restaurar nuestro rostro y nuestro corazón de cristianos, mediante el arrepentimiento, la conversión y el perdón, para poder vivir toda la riqueza de la gracia del misterio pascual.

Esta “impaciencia”, esta expectación de la creación encontrará cumplimiento cuando se manifiesten los hijos de Dios, es decir cuando los cristianos y todos los hombres emprendan con decisión el “trabajo” que supone la conversión. Toda la creación está llamada a salir, junto con nosotros, «de la esclavitud de la corrupción para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios» (Rm 8,21). La Cuaresma es signo sacramental de esta conversión, es una llamada a los cristianos a encarnar más intensa y concretamente el misterio pascual en su vida personal, familiar y social, en particular, mediante el ayuno, la oración y la limosna.

Ayunar, o sea aprender a cambiar nuestra actitud con los demás y con las criaturas: de la tentación de “devorarlo” todo, para saciar nuestra avidez, a la capacidad de sufrir por amor, que puede colmar el vacío de nuestro corazón. Orar para saber renunciar a la idolatría y a la autosuficiencia de nuestro yo, y declararnos necesitados del Señor y de su misericordia. Dar limosna para salir de la necedad de vivir y acumularlo todo para nosotros mismos, creyendo que así nos aseguramos un futuro que no nos pertenece. Y volver a encontrar así la alegría del proyecto que Dios ha puesto en la creación y en nuestro corazón, es decir amarle, amar a nuestros hermanos y al mundo entero, y encontrar en este amor la verdadera felicidad.

Queridos hermanos y hermanas, la “Cuaresma” del Hijo de Dios fue un entrar en el desierto de la creación para hacer que volviese a ser aquel jardín de la comunión con Dios que era antes del pecado original (cf. Mc 1,12-13; Is 51,3). Que nuestra Cuaresma suponga recorrer ese mismo camino, para llevar también la esperanza de Cristo a la creación, que «será liberada de la esclavitud de la corrupción para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios» (Rm 8,21). No dejemos transcurrir en vano este tiempo favorable. Pidamos a Dios que nos ayude a emprender un camino de verdadera conversión. Abandonemos el egoísmo, la mirada fija en nosotros mismos, y dirijámonos a la Pascua de Jesús; hagámonos prójimos de nuestros hermanos y hermanas que pasan dificultades, compartiendo con ellos nuestros bienes espirituales y materiales. Así, acogiendo en lo concreto de nuestra vida la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte, atraeremos su fuerza transformadora también sobre la creación.



Fuente:


miércoles, 8 de junio de 2016

50º ORDENACIÓN SACERDOTAL DE P. FEDERICO FAUSONE




El pasado día 28 de Mayo, nuestra Comunidad de Santiago de Compostela estuvo de fiesta. La ocasión no era para menos. P. Federico celebraba sus 50 años de Ordenación Sacerdotal. 
Se unieron a la fiesta algunos familiares que pudieron desplazarse desde Italia, nuestro P. Provincial, varios padres somascos llegados desde distintas comunidades de España, amigos, personas de la parroquia de San Cayetano (y sus distintos centros de culto),... 
La Eucaristía de acción de gracias tuvo lugar en la Parroquia de San Cayetano y estuvo presidida por D. Jesús, Obispo Auxilliar de Santiago de Compostela.
Finalizada la Eucaristía, continuó la celebración de la fiesta con una comida en la Comunidad en donde P. Federico continuó estando acompañado por el Sr. Obispo auxiliar, por sus co-hermanos, familiares y amigos.

Os dejamos el texto que compartió P. Federico casi al final de la Eucaristía, para dar gracias a Dios por este día en que recordaba sus 50 años de sacerdocio.

             En el cincuenta aniversario de mi ordenación sacerdotal, quiero dar gracias a Dios por permitirme concelebrar esta eucaristía presidida por el señor Obispo Auxiliar, Don Jesús, que ha aceptado de buen grado mi invitación,  a quien le doy las gracias. Me encanta  lo que ha dicho en una reciente entrevista en el Correo Gallego sobre su vida, en su adolescencia y la importancia de la oración en la vida familiar, el recuerdo de su abuela que siempre lo animó a seguir el camino  que el Señor le proponía. También doy gracias  a mi Padre Provincial, y a mis hermanos sacerdotes que me han acompañado en esta celebración. A don Víctor por la disponibilidad de la parroquia, y a todos los  presentes aquí, en manera especial a mis familiares.
            Muchos de nosotros, hemos sentido la presencia del Señor para seguir en los estudios y en la entrega al servicio a los demás.  Todos sabemos que es indispensable en la vida, vivir en la esperanza. El problema de las vocaciones sacerdotales ha sido y es también nuestra preocupación. Algunos de nosotros somascos, hemos aceptado la invitación de nuestros superiores para entregar nuestra vida al Señor en diversos sitios donde actuaba nuestra humilde Congregación. Hemos completado nuestra formación al lado de comunidades pequeñas. Hemos vivido en distintos países para hacer presente el Carisma de nuestro fundador, San Jerónimo Emiliani, en pequeños seminarios, casas de formación: Centro América, México, Honduras, Guatemala, Brasil, San Salvador y otros en Asia (India, Sri Lanka, Filipinas, Australia, Indonesia). Al mirar el número de vocaciones que actualmente se ha desarrollado en estos países, me parece que hay más esperanza.
            Ahora podemos disfrutar de la presencia entre nosotros de jóvenes somascos que vienen de otras tierras. Para mí esto es una esperanza hecha realidad. En el noviciado ya está José Ricardo y aquí animando nuestra liturgia,  están Ambros y Edu.  Es para mí una alegría ver como la Congregación ha crecido.
Para terminar estas palabras quiero decir con María: magnificat anima mea Domine. 








jueves, 26 de junio de 2014

CAMINO DE SANTIAGO



¿Tienes 14 años cumplidos? 

¿Tienes ya planes para este verano? 

¿Estás dudando en que ocupar tu tiempo libre?

 ¡Pues tenemos una propuesta que hacerte........!



CAMINO DE SANTIAGO
Camino Inglés 
(de Ferrol a Santiago de Compostela)

Del 28 de julio al 7 de agosto


Está organizado por la Delegación de Pastoral Juvenil de Santiago de Compostela. Dentro de la programación están incluidos dos días en el Monte del Gozo para celebrar el 25º de la JMJ de 1989, que contó con la presencia del Papa Juan Pablo II, recientemente proclamado Santo.

Si te animas, puedes acceder al siguiente enlace, donde podrás encontrar más información, cubrir la ficha de inscripción y si eres menor de edad, cubrir la autorización paterna...



lunes, 19 de mayo de 2014

ENTREVISTA EN LA TELEVISIÓN DE GALICIA



Compartimos con todos vosotros este enlace que corresponde a una entrevista que nos han hecho en nuestra comunidad de Santiago de Compostela. Se trata del programa religioso "Polo camiño da fe" de la televisión de Galicia, que retransmiten los domingos por la mañana a las 09:40.
 


sábado, 29 de marzo de 2014

EXPOSICIÓN EN LA PARROQUIA DE SAN JUAN APÓSTOL Y EVANGELISTA






El pasado domingo día 23 de Marzo, dimos por finalizada las visitas a la exposición en nuestra Comunidad de Santiago de Compostela. 

Esta semana la hemos trasladado a la Parroquia de San Juan Apóstol y Evangelista, también en la ciudad de Santiago. 

Agradecemos a D. Víctor que nos haya brindado la posibilidad de poder hacer allí la muestra de esta exposición. 
Los horarios de visita son los siguientes:




¡OS ESPERAMOS!